
Trabajan actualmente en el estudio de lunes a domingo, Milton Mahan y Mariana Montenegro se encuentran preparando lo que será su segundo álbum. Repleto de experimentos y sonidos propositivos, lo nuevo del dúo parece marcar una enriquecedora etapa, tanto en lo musical como en lo personal.
Siempre se ha dicho que, para llegar a ser grande, hay que empezar desde abajo. Si tal cosa es cierta, Dënver, el dúo conformado por Milton Mahan y Mariana Montenegro, va bien encaminado. Oriundos de San Felipe, llegaron a Santiago a tocar en donde fuese y paso a paso empezaron a transformarse en uno de esos grupos que todos conocen, aunque sea de nombre. Incluso, mucho antes de editar su primer disco, tuvieron su debut en sociedad. Esto ocurrió en enero de 2008, cuando telonea-
ron al sueco José González en el Normandie. La reacción del público no fue la mejor, muchos de los presentes no estuvieron a la altura y, cual Festival de Viña, empezaron a pifiar. Ellos, por su parte, no se movieron del escenario hasta que terminaron la última canción del setlist. Fue un trago amargo, sin duda, pero -al mismo tiempo- una de las demostraciones de dignidad más feroces que ha visto la esnobista escena indie santiaguina.
A mediados del mismo año, Totoral salió a la venta bajo etiqueta Neurotyka. Producido por Felipe Aravena, un amigo cercano de ambos y actual guitarrista del grupo en sus presentaciones en vivo, el álbum fue grabado de manera artesanal en la casa de éste y posteriormente masterizado en Argentina por Javier Lucena de Entre Ríos. “Fue una experiencia de aprendizaje para todos”, dice Milton. “Yo no cachaba mucho de sonido. Siempre íbamos probando cosas. Creo que, al final, todos aprendimos cómo producir un disco con los pocos recursos que teníamos a mano”, concluye.
Hoy, Dënver se encuentra grabando la que será su segunda placa, en un estudio profesional y de la mano de Cristián Hey-
ne. Además, han aprovechado esta oportunidad para ocupar músicos de sesión, tanto en cuerdas como en bronces. Mariana se ha encargado de trabajar con ellos y ha transcrito todas las canciones del LP. “Para mí, ha sido algo nuevo y quiero ver los resultados pronto. He estado preparando las partituras, revisando las armonías y he aprendido muchas cosas relacionadas con la orquestación. Ha sido un proceso muy especial, aunque igual estoy un poco asustada”, confiesa.
Milton, mientras tanto, se ha encargado casi por entero de la producción: “Cristian ha cumplido un papel fundamental. Ha sabido guiarme y darme la posibilidad de que yo investigue. Con él he podido conocer a las máquinas, adentrándome en ellas. Me ha dado la posibilidad de investigar. Puedo entrar a su estudio cuando quiero y he tenido la facilidad de usar sus cosas a mi antojo. Como yo también estudio sonido, tengo claro lo que quiero”.
Si bien Milton y Mariana han trabajado con un octeto de cellos, violas y violines y un trío de bronces, ambos tienen claro que el producto final será difícil de replicar en conciertos. Por eso, tanto en las últimas presentaciones como en las que se vienen, Dënver ha pasado ha transformarse en más que un dúo. Actualmente, a la pareja se han unido tres músicos para reforzar los shows de la banda: Felipe, quien produjera el primer elepé, está a cargo de las guitarras. Daniel Aravena, su hermano, está a cargo de la batería. Y Pablo Muñoz, miembro del grupo 990, ha pasado ha ocupar el cargo de bajista.
“Tenemos claro que es complicado, porque hay cosas, como las secciones de cuerdas y de bronces, que no se van a poder reproducir en vivo. Y si bien nos interesa mucho que en el lanzamiento se pueda reflejar lo que estamos tratando de hacer ahora, no sé si después vamos a seguir con lo mismo. Yo creo que vamos a tener que adaptar la canciones para poder tocarlas”, comenta Milton. “Lo que pasa, es que es muy caro. Tendríamos que tener cien amigos que toquen cuerdas y otros instrumentos con nosotros”, dicen. A pesar de esto, los planes van mucho más allá: “La idea es tocar harto después de la salida del disco. Tanto en Santiago como a lo largo de todo Chile”, señala Montenegro. Esto tendría que ocurrir entre marzo y abril del próximo año, justo después de la publicación del álbum.
Antes de concluir la conversación, Mariana comenta enfática: “Algo muy importante que creo que tenemos que decir es que, si estamos grabando con Heyne y tenemos todas estas nuevas condiciones, es porque nos ganamos un Fondo de la Música. Por eso llegamos a él y hemos tenido la oportunidad de grabar con músicos de sesión y de mejor manera”. Milton refuerza la idea y dice: “Sí, lo nuevo claramente va a tener una mejor calidad, sobre todo en el sonido. Hay elementos tecnológicos que son óptimos y es inevitable pensar que la placa va a marcar una nueva etapa”.
Por lo mismo, Dënver, en un acto lleno de simbolismo, decidió darle el adiós a Totoral en algunas de sus últimas presentaciones. “Yo no sé si es recurrente que la gente despida sus discos. No sé si es común en los grupos. Pero lo hicimos porque nos salió una fecha que habíamos solicitado, en la SCD, y la dieron casi un año después. Entonces, no le encontrábamos mucho sentido. Como que estaba entre medio de dos procesos. Así que le pusimos La Despedida de Totoral. Lo más divertido fue que después nos ofrecieron otra, así que dijimos ‘ya, bueno. Hagamos dos’. Y así pasamos a esta nueva etapa. Con una perspectiva mejor”, concluye Montenegro.
por Por víctor hugo carvallo// fotografía * daniela león
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3 Comentarios enviados:
05.02.10 @ 8:23 pm
daniela:
espero que vengan pronto a tocar a valpo!!!
18.03.10 @ 7:15 pm
Poli:
donde puedo conseguir Totoral?
22.03.10 @ 3:40 pm
Nicole:
Poli: yo compré Totoral en la disquería Orange Days, que queda en calle quinta, viña del mar. Suerte